Tipos de Esclerosis Múltiple

Tipos de EM

El curso de la Esclerosis Múltiple no se puede pronosticar. Cada persona experimentamos una combinación diferente de síntomas, es por lo que la llamamos la enfermedad de “las mil caras”. Algunas personas nos vemos mínimamente afectadas por la enfermedad, y en otras, avanza rápidamente hacia la incapacidad total; pero la mayoría de afectados se sitúa entre los dos extremos.

Existen varios tipos definidos en el curso de tu enfermedad. En la gráfica que te pongo en mi entrada, están representados cada uno de ellos por su discapacidad:

Remitente Recurrente (EMRR)

Es el tipo más frecuente y afecta a más del 80% de las personas con EM.

En las fases iniciales puede no haber síntomas, a veces incluso durante varios años. Sin embargo, las lesiones inflamatorias en el SNC ya se están produciendo, aunque no lleguen a dar lugar a síntomas. Los brotes son imprevisibles y pueden aparecer síntomas en cualquier momento -nuevos o ya conocidos- que duran algunos días o semanas y luego desaparecen de nuevo.

Secundaria Progresiva (EMSP)

Entre un 30 y un 50% de los pacientes que sufren inicialmente la forma Recurrente-Remitente de la EM, desarrollan la forma Secundaria Progresiva.

Cuando el grado de discapacidad persiste y/o empeora entre brotes, se considera que estamos antes una EM de tipo Secundaria Progresiva. Puede aparecer después de una fase Recurrente-Remitente del proceso y se considera una forma avanzada de la EM. Esto se da tras un período de tiempo que depende de la edad de inicio y que suele ocurrir entre los 35 y los 45 años. La EMSP se caracteriza por una progresión continua con o sin reapariciones ocasionales, remisiones poco importantes y fases de estabilidad.

Progresiva Primaria (EMPP)

Es menos frecuente y sólo afecta al 10 % de todos los pacientes con EM.

Se caracteriza por la ausencia de brotes definidos, pero hay un comienzo lento y un empeoramiento constante de los síntomas sin un periodo intermedio de remisión. No hay episodios con o sin reapariciones ocasionales, ni periodos de remisión como en la Secundaria Progresiva, sólo fases de estabilidad ocasionales y mejorías pasajeras poco importantes.

Progresiva Recurrente (EMPR)

Es una forma atípica.

Existe progresión desde el comienzo, pero a diferencia de los pacientes con EMPP, éstos muestran brotes agudos claros, con o sin recuperación completa. Los períodos entre brotes se caracterizan por una progresión continua.

Benigna (EMB)

Un 20% de los pacientes sufre una forma benigna de la enfermedad en la que los síntomas apenas progresan después del ataque inicial y les permite seguir con una vida prácticamente normal. Este tipo de EM, tiende a estar asociado con síntomas menos graves al comienzo.