Segunda Resonancia y brotes previos.

Resonancia Magnética

Estoy nerviosa antes de mi segunda resonancia. Llevo arrastrando  diferentes brotes desde noviembre de 2017, uno detrás de otro, por supuesto, con sus correspondientes corticoides.

Los esperados resultados de la RM, no iban a ser de mejoría. Mi neurólogo me adelantó que mi Esclerosis Múltiple estaba activa. Debo cambiar de tratamiento de Rebif 44 a Natalizumab.

Los brotes anteriores a mi segunda resonancia fueron:

Noviembre 17:

Pierdo la vista del ojo izquierdo, no del todo, es como tener una tela de seda fina que me cubre el ojo. Aún así, la cena de «Noche Buena» es en mi casa. Estoy tan ilusionada por preparar todo para que mi familia esté a gusto, que no paro ni a pensar. Lo disfruté mucho.

Enero 18:

Mis piernas se debilitan, sobre todo la izquierda. No quiero pensar que no puedo andar, con lo que yo misma animo a mis neuronas para que luchen, como lucho yo: ¡Vamos chicas! ¡Qué no se diga! ¡Equipo! ¡Siempre unidas y fuertes! ¡No va a pasar nada! ¡Ánimo! ¡Vamos! ¡En cuanto nos encontremos mejor, volvemos al gimnasio a darlo todo!

Finales abril 18- principios de mayo 18:

Mis manos y mis brazos. No noto bien nada de lo que toco, ni texturas, ni volúmenes. Soy incapaz de ponerle a mi hija los pendientes de su Primera Comunión. No me pudo dar más pena no poder sentirla un día tan especial. Mejor no profundizar, pedir ayuda y salir a por todas, a disfrutar de su sonrisa.

Finalmente, todo salió bien aunque yo acabé realmente agotada.

Finales de mayo 18:

Se me está durmiendo la espalda y la barriga. Vaya, parece que va avanzando poquito a poco hacia ambas piernas, lo que intensifica el brote que ya tenía de enero de este año.  Mil hormigas que pesan toneladas corretean por todo mi cuerpo sin dejarme fuerza.

Mi dolor de cabeza es imparable, no me deja tregua para descansar y dormir.

Mi neurólogo no pudo recibirme antes del anterior brote, estaba a tope de pacientes, y, a pesar de que siempre me atiende rápidamente, esta vez me tocó esperar unas semanas.

Mediados de junio 18: ¡Me llama mi enfermera!

Ella también está preocupada, consiguió darme una cita rápida para ver a mi neurólogo. ¡Corticoides! Bolos 3 días y Dacortín empezando por 60 mg durante 5 días y disminuir 10 mg cada dos días. Algo que llevo haciendo en casi todos mis brotes y… ¡también cogiendo todo el peso del mundo!

Segunda resonancia:

Sala de espera Resonancia Magnética
Sala de espera Resonancia Magnética

Se me olvidó el ayuno. ¿Te ha pasado alguna vez? No es suficiente no poder andar bien, ir con la sensación de llevar un faja en todo el cuerpo bien apretada, mis hormigas… sino que, ahora también, puedo vomitar. Al no sentir lo que toco o me toca, en caso de vómito, no puedo pulsar el botón de auxilio. Yo no quería perder la ocasión, demasiada lista de espera ¡A por todas! ¡Qué Dios me ayude y a meditar y meditar!

¡Hecho! y ahora… ¡A esperar los resultados de mi neurólogo! Ya te contaré…

Un abrazo fuerte y ¡hasta pronto!

E.M.